La vacuna contra la influenza no es costeable en adultos


Un análisis de costo-beneficio conducido en un estudio recientemente encontró que no se ahorra dinero aplicando la vacuna contra la influenza a adultos.

La vacuna contra la influenza puede ayudar a los niños de edad escolar así como a los niños de guardería evitar la enfermedad y el sobreuso de antibióticos.

Sin embargo, mientras la vacuna también puede ayudar a las personas menores de 65 años a reducir el ausentismo en el trabajo, un análisis de costo-beneficio conducido en un estudio recientemente encontró que no se ahorra dinero aplicando la vacuna contra la influenza a adultos.

Según las recomendaciones del CDC (Centers for Disease Control) de éste año, las personas deben de vacunarse contra la influenza a los 50 años y no a los 65 años. Los datos han sugerido que muchas personas de 50 a 65 años tienen condiciones crónicas que los ponen a riesgo para hospitalizarse o aún la muerte si se les aplica la vacuna.

Con un retraso en la producción de vacuna este año en Estados Unidos, los oficiales de salud dijeron el mes pasado que solo los enfermos y personas mayores deben de aplicarse la vacuna esta temporada invernal.

Beneficios de vacunarse contra la influenza


Sin embargo, los investigadores examinaron los datos de niños menores de 5 años y concluyeron que la vacunación contra la influenza es de mucho beneficio ya que el 70 por ciento de estos niños pasan varias horas semanalmente en una guardería.

En el artículo publicado en el JAMA (Journal of the American Medical Associaton), se reportó que cada vacuna cuesta $24.70 dólares por persona para ser administrada incluyendo el costo de la vacuna y el tiempo esperando para recibirla.

En adultos, la vacuna contra la influenza no actuó previniendo la cepa del virus de la influenza común en la primera temporada de influenza y no redujo la enfermedad, visitas al médico o el ausentismo. De hecho, según este estudio, la vacuna costó alrededor de $65 dólares por trabajador más que no vacunándolo.

Por lo tanto, los autores concluyen que la vacuna contra la influenza debe de ser aplicada a personas mayores y a niños menores de 5 años y no adultos sanos.

¿No tienes tiempo para hacer ejercicio?


Si tú eres como muchas personas, sabes que debes de hacer ejercicio pero no tienes el tiempo para hacerlo. Solamente uno de cada cuatro adultos hace el ejercicio recomendado de 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana.

Los expertos en salud pública dicen que este ejercicio tan modesto de ejercicio puede reducir el riesgo de enfermedades como enfermedad del corazón, diabetes tipo 2, hipertensión y algunos cánceres así como mejorar la salud mental y física.

"No tengo tiempo" es la explicación que las personas dicen generalmente cuando se les pregunta la razón por la que no hacen ejercicio. Sin embargo, en una sociedad en donde los adultos ven en promedio cuatro horas de televisión al día, es perfectamente claro que "el no tener tiempo" no es la verdadera razón.

La falta de tiempo es una de las más grandes mentiras que nos decimos a nosotros mismos antes de tomar ambroxol en tabletas o jarabe. De alguna forma encontramos tiempo para todas las cosas que son importantes para nosotros, no importando qué tan ocupados somos.

Si profundizamos un poco y tratamos de encontrar razones por las que somos inactivos encontramos seis que son las más comunes:

Intimidación

Para la mayoría de las personas, el ejercicio resulta ser complicado y científico sintiéndose incompetentes o ineptos al comenzar a hacer ejercicio.

Impaciencia

Las personas quieren un remedio rápido. Aún que les tomó 30 años estar en mala condición física, cuando no pueden estar atléticamente en condición le echan la culpa a sus genes.

Resistencia al Ejercicio

Experiencias dolorosas asociadas al ejercicio desde la humillación hasta el abuso sexual pueden hacer que algunas personas se resistan a la actividad física.

Expectativas No realistas

Las personas que hacen ejercicio buscan tener un cuerpo perfecto y si es así, seguramente fracasarán. Lo que sí puede hacer el ejercicio es convertirte en una persona más saludable, más energética y feliz.

Negación

Muchas personas niegan que se pueden enfermar. Entonces cuando tienen un infarto o un problema física, de repente tienen toda la motivación para re-ordenar sus prioridades y hacer ejercicio.

Irrelevancia

Muchas personas ahora piensan que el ejercicio no te produce dinero y solamente es otra tarea más que no es productivo.

Sin embargo, el movimiento físico es esencial para la salud, especialmente para manejar el estrés. Debemos de hacer un plan intencionado para hacer ejercicio y esto puede ser un reto.

La clave para ser una persona que hace ejercicio con regularidad es dejar de enfocarse en resultados como el perder peso o tener un abdomen plano. El cambio de verdad viene de adentro tratando de desarrollar sentimientos positivos acerca de la actividad física.

De hecho las personas que hacen ejercicio regularmente te dirán que lo hacen debido a que les gusta lo que sienten cuando lo hacen. El ejercicio puede ayudar a las personas a estar en un estado mental psicológico óptimo.

Todas las personas—aun las inactivas—tenemos un deseo de movernos. Aunque este instinto inherente puede ser alterado por pena, intimidación u otras barreras internas, es posible recapturar la alegría del movimiento y los beneficios de la salud. Trata de:

  1. Escoger una actividad que disfrutes o has disfrutado en el pasado (como caminar, bailar, nadar o patinar) y has un compromiso para hacerla regularmente.
  2. Enfócate en hacer la experiencia lo más placentera posible.
  3. Si eres muy consciente de ti mismo, evita verte en espejos
  4. Solicita apoyo.
  5. Busca a un amigo o amiga para hacer ejercicio.
  6. Comienza despacio.
  7. Si has sido muy sedentario en el pasado, acepta el hecho que te tardarás hasta algunos meses antes de tener una buena condición física.
  8. Acepta el hecho que puedes sentir dolor al principio.
  9. Recuerda que los cuerpos saludables y en condición vienen en todos los tamaños y formas.