10 Consejos para prevenir la deshidratación


La deshidratación se produce principalmente al perder agua y sales minerales a través del sudor, y se manifiesta de las siguientes maneras: dolor de cabeza, fatiga, calambres, mareos, vómitos, taquicardia, disminución de la concentración, irritabilidad.

Las personas mayores, con sobrepeso u obesidad, y las que se encuentran por debajo de su peso saludable aguantan menos el calor. Para prevenir la deshidratación, debes tener en cuenta los siguientes consejos:


  1. Bebe agua fresca (no fría) o en forma de infusiones con frecuencia. Cuanto mayor sea la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior de tu cuerpo, más sensación de calor tendrás. ¿Sabías que los habitantes del desierto toman té caliente precisamente por eso?
  2. No esperes a tener sed para beber, ya que ésta es un mecanismo de alarma de efecto retardado. Esto significa que cuando tienes sensación de sed es porque ya estás deshidratada. Si sólo bebes entonces, fuerzas demasiado tu cuerpo, como si regases una planta cuando ya estuviese mustia.
  3. Bebe antes, durante y después de realizar actividades expuestas al calor, ya que para mantener estable la temperatura corporal empiezas a transpirar, y al evaporarse el sudor se lleva consigo el exceso de calor, proporcionándote una sensación refrescante.
  4. Evita las bebidas alcohólicas, con gas, cafeína o muy azucaradas, porque favorecen la deshidratación, al contrario de lo que muchos anuncios publicitarios nos quieren hacer creer.
  5. Evita las cocciones pesadas y muy calóricas, y da preferencia a los alimentos hervidos, a la plancha y al vapor, ya que así tu cuerpo no desprenderá tanto calor durante la digestión.
  6. Come alimentos ligeros como ensaladas, gazpacho, fruta o zumos naturales, que ayuden a tu organismo a recuperar los líquidos y minerales perdidos con el sudor.
  7. No abuses de la sal ni de los alimentos en conserva, ya que en exceso son perjudiciales para la salud. Si no bebes suficiente agua para eliminar estas sales, se produce la conocida retención de líquidos.
  8. Consume mayoritariamente alimentos propios de la estación y del lugar donde vives (alimentos de proximidad), son los más recomendables y a los que tu cuerpo está acostumbrado.
  9. Realiza ejercicio físico habitualmente, en horas de menos calor, porque mejora el rendimiento del sistema cardio-vascular y permite una mayor tolerancia al calor.
  10. Y sobre todo, intenta mantenerte en un peso saludable, aprende a escucharte y a hacer caso de las señales que te envía tu cuerpo, practicando la alimentación consciente.


¿Hay alguno de estos consejos que te cueste seguir? Me gustaría poder ayudarte y que me lo explicases dejando un comentario más abajo.